José L. H.

EMPRESARIO
Mi vida laboral iba de mal en peor. Hace unos años abrí varios concesionarios y durante todo este tiempo solo supe trabajar. En los últimos años y con la crisis, no solo casi me arruiné sino que enfermé por mi obsesión por ganar dinero y asegurarle la vida a mi familia.
Un día me miré al espejo y me sentí fatal, no sabía cómo gestionar mi rol de jefe ni tan siquiera la relación conmigo mismo. Perdí el control, me abrumaba tomar decisiones para mejorar mi negocio y ser menos brusco con mis empleados. Me hablaron de Esther Mendoza, le pedí una cita y empezamos a trabajar.
Los resultados fueron tan positivos que yo le recomiendo a todo el mundo que cuando se bloquee en cómo llevar su vida personal o profesional busquen a un especialista que facilite los caminos. Sin duda, muy contento con los resultados, ahora disfruto más de mi familia y el trabajo no me quita tanto tiempo, aprendí a delegar, mi principal problema.